DOCUMENTO DEL MES
DOCUMENTO DEL MES DE JUNIO DE 2026
Feria y Fiestas de Plasencia
Junio de 1926
Cada mes de junio Plasencia celebra tradicionalmente su Feria y Fiestas. Hace exactamente un siglo, en junio de 1926, veía la luz la primera Revista de Ferias. Esta revista, acompañada del cartel taurino de ese mismo año, se presenta ahora como Documento del Mes. La publicación, titulada Plasencia y su Feria, nació con la voluntad de situar a la ciudad al nivel de “otras capitales españolas que publican en sus grandes fiestas y ferias revistas a todo lujo”. Impresa en la Tipografía Hontiveros, combinaba información práctica, anuncios comerciales, fotografías y una curiosa sección literaria.
Los editores expresaban su deseo de crear una revista que difundiera “los progresos de la Industria y el Comercio”, agradeciendo el apoyo económico de comerciantes e industriales. La portada, obra del artista local Domingo Sánchez Márquez —autor también del conocido plano a mano alzada de Plasencia de 1934–1935—, integra el escudo de la ciudad custodiado por una pareja de montehermoseños, con el acueducto al fondo.
La revista ofrece un recorrido por la actividad económica de la ciudad a través de 94 anuncios de comercios y profesionales de los más variados ámbitos: fábricas de chocolate, almacenes de tejidos, ultramarinos, talleres mecánicos, establecimientos sanitarios, paquetería e industrias del hierro y la madera. Sus tipografías, ilustraciones y eslóganes constituyen un valioso patrimonio gráfico que permite conocer la estética publicitaria de los años veinte.
Los contenidos directamente vinculados a la Feria aparecen en el texto literario «Escaparate de feria», donde se describe la transformación de la Plaza Reina Victoria (actual Plaza Mayor), invadida “por puestos y barracas”; los partidos de balompié en el campo de San Antón; las funciones de teatro y circo; y las corridas de toros organizadas por la nueva empresa “Sociedad Popular”. Especial relevancia tiene el rodeo, considerado entonces “el alma de la feria”: el mercado ganadero de San Antón, que reunía a numerosos ganaderos de las comarcas aledañas y tenía una gran relevancia económica para la ciudad y su entorno.
En las páginas centrales se inserta el anuncio de las corridas del 9 de junio, con figuras como Nicanor Villalta, Gitanillo y el Niño de la Palma. Aparece igualmente la programación del Teatro Romero, con la actriz María Gámez en estreno directo desde Madrid. La Feria se muestra así como un acontecimiento festivo donde por unos días se transforma la ciudad atrayendo a visitantes de toda la comarca.
La revista incluye además una sección literaria variada, que combina leyenda, cuento moral y poesía regionalista:
- «El agua bendita», de Emigdio Plasencia, narra con tono moralizante una historia de amor, culpa y redención marcada por un episodio sobrenatural.
- «La madrecita», de Elías Amaro, relata el sacrificio heroico de una niña que salva a su hermano del ataque de una loba.
- «El que no se consuela…», de Federico Reaño, presenta la historia de una joven que va a servir a Plasencia y de su embarazo fuera del matrimonio.
- Poesía costumbrista de Rufino Delgado, con versos en castúo en los que un soldado escribe a su novia una carta humorística sobre las penurias y pillerías de la vida militar, bajo el título "Carta amorosa".
Estas piezas literarias muestran el interés por ofrecer contenidos culturales y de entretenimiento más allá de la publicidad.
El grueso de la publicación lo conforman los anuncios comerciales, reflejo de una Plasencia en pleno proceso de modernización:
- Automoción: proliferan auto-garajes como los de Manuel Trinidad, Pedro Mora Vereas y Félix Sánchez, así como agencias oficiales de Ford, Fiat o Renault, junto a servicios de reparación, accesorios y gasolina.
- Industria alimentaria: fábricas de chocolate (Viuda de Blas García, Segundo Luengo, Salutario González), confiterías, bodegas, la fábrica de pimentón de Felipe López García, la fábrica de gaseosas y aguas de Seltz movidas por electricidad de Benigno Sañudo, o la fábrica de harinas “por cilindro sistema Robinson” de Julián Serrano.
- Comercio textil: almacenes de tejidos, confección, mercerías, zapaterías y sombrererías con las últimas modas (Casa Serafín, Manuel López Fernández, Fernando S.-Mora, José García Gasco…).
- Suministro eléctrico con la Sociedad Electro Hidráulica del Jerte.
- Negocios varios: fotografía, librerías, jugueterías, platerías (Hermanos Díaz, Hontiveros…).
- Salud: óptica de Marcelino Fernández, farmacias, laboratorios de análisis y un gabinete de radiología y electroterapia con tratamientos de rayos X y ultravioletas dirigido por Dionisio Vega Mateos.
- Banca y negocios: el Banco del Oeste, la Caja de Ahorros de Plasencia, junto con negocios de banqueros y procuradores.
- Educación: el Colegio de Secundaria de la Virgen del Puerto, el Colegio de Señoritas de la Inmaculada Concepción y la escuela particular de Elías Amaro.
- Industria del hierro y la madera: carpinterías, ferreterías y talleres como los de Crescencio Cantalapiedra, Nazario Herrero o Julián Serrano.
Los anuncios más llamativos son los que se acompañan de fotografías de los propios comercios: la farmacia de Joaquín Rosado Munilla; el ultramarinos de Nicanor Andrés, con un retrato familiar en el interior; la fábrica de chocolates La Pureza; el aserradero y carpintería de Julián Serrano; la platería Módenes —la más antigua de la provincia— o la mercería de Luis Fernández López. Estas imágenes permiten reconocer la realidad física de los comercios placentinos de la época.
Conservada en el Archivo Municipal gracias a la donación de Miguel Martín y Cajal del Legado de Manuel Díaz López, la revista sigue siendo, cien años después, una fuente imprescindible para conocer la vida cotidiana, comercial y económica de la Plasencia de 1926. En la Feria, la ciudad se mostraba como un gran escaparate, y la revista actuaba como símbolo de modernidad y dinamismo cultural.
🔗 Ver la Revista de Feria 1926
🔗 Listado de anuncios de la Revista de Feria de 1926










